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¿Los Pedos de los Dinosaurios Cambiaron el Clima?

En 2012, un grupo de científicos británicos publicó un estudio que causó titulares en todo el mundo: los saurópodos — aquellos enormes dinosaurios de cuello largo del período jurásico — podrían haber contribuido sustancialmente al calentamiento del clima mesozoico a través de sus gases intestinales. La cantidad de metano que estos animales producían, según las estimaciones de los investigadores, superaba considerablemente la producción ganadera global actual. Una pregunta que a primera vista parece absurda ha resultado ser científicamente digna de tomarse en serio.

El Estudio de 2012: Estimando el Metano de los Dinosaurios

David Wilkinson y sus colegas de la Universidad John Moores de Liverpool publicaron en 2012 en Current Biology una estimación de las emisiones de metano de los saurópodos del Jurásico medio. Su modelo se basaba en la suposición de que los saurópodos como el Brachiosaurus tenían una fisiología digestiva similar a la de los rumiantes modernos — produciendo metano a través de la fermentación microbiana en el tracto digestivo. Dada una población mundial estimada de varios cientos de millones de toneladas de biomasa de saurópodos, los investigadores llegaron a una emisión global de metano de aproximadamente 520 millones de toneladas al año. Por comparación, la producción total actual de metano del ganado es de alrededor de 100 millones de toneladas anuales. El estudio está basado en modelos y contiene incertidumbres significativas, pero fue revisado por pares y reconocido como metodológicamente sólido.

El Clima Jurásico: ¿Era Realmente Cálido?

El Jurásico medio (hace aproximadamente 170–160 millones de años) era efectivamente significativamente más cálido que el clima actual: las regiones polares estaban libres de hielo, los niveles del mar eran considerablemente más altos y las zonas de vegetación tropical se extendían hasta latitudes templadas. La hipótesis del metano ofrece una posible explicación para este calor, pero debe sopesarse frente a otros factores: mayor actividad volcánica, concentraciones atmosféricas de CO₂ más altas debido a procesos corticales y diferente disposición continental. La ciencia considera el metano de los saurópodos como un posible factor contribuyente, no como la causa única.

Los Saurópodos como Fábricas Biológicas de Metano

Los saurópodos como Brachiosaurus, Diplodocus y Argentinosaurus se encontraban entre los animales terrestres más grandes que jamás hayan existido — con masas corporales de entre 20 y más de 70 toneladas. Para satisfacer sus enormes necesidades calóricas, tenían que consumir varios cientos de kilogramos de materia vegetal cada día. La celulosa vegetal no puede ser digerida directamente por los vertebrados — es descompuesta por microorganismos en el tracto digestivo a través de la fermentación, produciendo metano en el proceso. Cuanto más grande es el animal y mayor el volumen de fermentación, más metano. Un solo saurópodo grande probablemente producía cada día considerablemente más metano que una vaca lechera moderna.

Límites de la Investigación: Lo Que No Sabemos

El estudio de Wilkinson et al. tiene claras limitaciones, que los propios autores reconocen. No sabemos con certeza si los saurópodos realmente albergaban arqueas metanogénicas en su tracto digestivo — esta es una estimación analógica basada en los herbívoros actuales. Igualmente, la biomasa global de los saurópodos solo puede estimarse de manera aproximada. Los hallazgos de fósiles permiten inferencias sobre las densidades de población, pero las incertidumbres son considerables. Los críticos señalan también que una mayor producción de metano por sí sola difícilmente puede explicar todo el calentamiento jurásico. Lo que el estudio demuestra inequívocamente, sin embargo, es que la biosfera siempre ha influido en el clima de la Tierra — mucho antes de que lo hicieran los humanos.

¿Sabías Que?

Dato curioso

Cuando el estudio se publicó en 2012, más de 1.000 medios de comunicación de todo el mundo lo cubrieron — incluidos la BBC, The Guardian y Der Spiegel. El autor principal David Wilkinson fue contactado para entrevistas por revistas de todo el mundo. Más tarde informó de que la respuesta le sorprendió completamente: esperaba una publicación especializada con unos pocos cientos de lectores.

Fuentes

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