¿Qué es la flatulencia?
La flatulencia —conocida coloquialmente como «pedo»— es la liberación de gas intestinal a través del recto. Es una parte completamente normal de la digestión humana y se produce, en promedio, entre 14 y 23 veces al día en adultos sanos.
Cómo llega el gas al intestino
El gas intestinal tiene dos fuentes principales: el aire deglutido y la fermentación bacteriana. Cada vez que comemos, bebemos o incluso tragamos saliva, ingerimos pequeñas cantidades de aire. La mayor parte se expulsa en forma de eructos, pero una porción viaja hasta los intestinos. La segunda fuente, y más relevante, es el microbioma bacteriano del intestino grueso. Billones de bacterias descomponen los hidratos de carbono no digeridos —especialmente fibras, azúcares y almidones— mediante fermentación, produciendo hidrógeno, metano y dióxido de carbono como subproductos. Estos gases se acumulan y eventualmente necesitan salir.
El recorrido por el sistema digestivo
Una vez que el gas se forma en el intestino grueso, se desplaza hacia el recto a través del peristaltismo —las contracciones musculares ondulatorias que propulsan el contenido intestinal—. Los músculos del esfínter interno y externo controlan cuándo (y si) el gas es liberado. De manera interesante, el cuerpo puede reabsorber parcialmente algunos gases a través de la pared intestinal hacia el torrente sanguíneo, desde donde se exhalan por los pulmones. El gas que no se reabsorbe continúa su camino hacia el exterior.
¿Es saludable tirarse pedos?
Absolutamente. Retener el gas con regularidad puede provocar distensión abdominal, malestar y calambres. Una persona sana produce entre 500 ml y 1 500 ml de gas intestinal al día. Las variaciones en la frecuencia son completamente normales y dependen en gran medida de la dieta, la composición del microbioma intestinal y la velocidad digestiva individual. Un aumento repentino de flatulencia, especialmente acompañado de dolor, sangre en las heces o pérdida de peso no intencionada, puede justificar una consulta médica. Si los síntomas persisten, consulta a un médico. Para la mayoría de las personas, sin embargo, la flatulencia es simplemente el sistema digestivo funcionando como debe.
La diferencia entre un pedo y un eructo
Ambos son vías de salida para el gas digestivo, pero provienen de distintas partes del aparato digestivo y tienen composiciones diferentes. Los eructos liberan gas principalmente del estómago y el esófago —sobre todo aire deglutido, que es en su mayoría nitrógeno y oxígeno inodoros—. Los pedos se originan en el intestino grueso y contienen gases de fermentación bacteriana, incluidas pequeñas cantidades de compuestos azufrados responsables del característico olor. La composición aproximada de un pedo es: 59 % nitrógeno, 21 % hidrógeno, 9 % dióxido de carbono, 7 % metano y 4 % oxígeno —con menos del 1 % de compuestos azufrados que realizan todo el trabajo olfativo—.
¿Sabías que?
- Una persona promedio se tira entre 14 y 23 pedos al día, lo sepa o no.
- Mujeres y hombres producen cantidades aproximadamente iguales de gas intestinal, a pesar de la creencia popular.
- La palabra española «pedo» proviene del latín «peditum» y lleva en uso desde la época clásica.
- Retener el gas no hace que desaparezca: con el tiempo se reabsorbe o se libera durante el sueño.
Dato curioso
En 2014, investigadores de la Universidad de Exeter descubrieron que el sulfuro de hidrógeno —el compuesto responsable del olor a huevo podrido en los pedos— puede en realidad proteger las células del daño y reducir el riesgo de ictus, enfermedades cardíacas y demencia cuando está presente en cantidades ínfimas. Tu pedo podría estar salvándote la vida.
Fuentes
- Levitt, M.D. (1998). Producción de gas intestinal. New England Journal of Medicine.
- Suarez, F.L. et al. (1997). Perspectivas sobre la fisiología del colon humano. American Journal of Physiology.