Cómo se dice «pedo» en todos los idiomas
Toda cultura humana tiene una palabra para la flatulencia, y a menudo varias, que van de lo clínico a lo colorido. El vocabulario en torno a los pedos es una ventana sorprendentemente rica hacia cómo los distintos idiomas abordan el tema universal pero socialmente delicado de las funciones corporales.
La palabra «pedo» en sí misma
La palabra española «pedo» procede del latín «peditum», participio de «pedere» (expeler viento), y es cognada con términos similares en las lenguas romances: el francés «pet», el italiano «peto», el portugués «peido» y el catalán «pet». Se usa de forma ininterrumpida desde la época clásica, lo cual la hace inusual dentro del vocabulario de las funciones corporales: la mayoría de esos términos pasan por períodos de tabú, sustitución clínica y eventual revival como argot. «Pedo» simplemente persistió, imperturbable. El término médico es «flato» o «flatulencia», del latín «flatus» (soplo de viento).
«Pedo» en los principales idiomas del mundo
La diversidad del vocabulario sobre la flatulencia en distintos idiomas refleja diferentes actitudes culturales hacia el tema. En alemán: «furzen» (verbo), «der Furz» (sustantivo), directo y clínico. En francés: «péter» (verbo), «le pet» (sustantivo), la misma raíz que da nombre al famoso Le Pétomane. En español: «tirarse un pedo», siendo «pedo» también argot informal para «borracho» en algunas regiones de Latinoamérica. En italiano: «scoreggiare», con «la scoreggia» como sustantivo, notablemente más elaborado que sus equivalentes germánicos. En japonés: «onara» (お腹が鳴る, «el estómago habla»), un encuadre notablemente poético. En chino mandarín: «fàng pì» (放屁), literalmente «soltar aire», también usado como exclamación que significa «¡tonterías!». En árabe: «darrāṭ», uno de varios términos que varían significativamente según el dialecto.
Argot, eufemismos y vocabulario creativo
Más allá del vocabulario oficial, cada cultura genera eufemismos creativos para la flatulencia. El español solo tiene docenas: «ventosidad» (clínico), «aire», «soltar un globo», «tirar la bomba», «hacer pipí de los bigotes» (coloquial regional), «un viento» o simplemente «eso». En Argentina y Uruguay se usa «cuesco». En México, «pedo» tiene múltiples significados adicionales (borracho, problema, asunto). El alemán ofrece «einen fahren lassen» (dejar conducir a uno) y el delicioso «Schleicher» (el sigiloso, para las emisiones silenciosas). El francés tiene «lâcher une louise» y «péter dans la soie» (tirarse un pedo sobre seda, denotando extremo lujo o comodidad). La creatividad invertida en el vocabulario sobre los pedos en todas las culturas es probablemente proporcional a la incomodidad social que la palabra está destinada a mitigar.
Terminología médica y científica
El término clínico para los pedos es «flatulencia» (del latín «flatus», un soplo, una rotura del viento). El gas en sí se llama «flato». La literatura médica también utiliza «gas rectal» y «gas intestinal» según el contexto. El acto de medir o estudiar la composición de los pedos se denomina «análisis del flato». Los investigadores especializados en esta área se encuadran dentro de la gastroenterología, y sus publicaciones aparecen en revistas revisadas por pares con títulos como «Mediciones cuantitativas del gas rectal mediante un nuevo monitor de flatulencia». La distancia entre el lenguaje clínico y el vocabulario cotidiano para el mismo proceso biológico no es en ningún sitio tan grande como en el estudio de la flatulencia.
¿Sabías que?
- La palabra latina «flatus» (un soplo) es la raíz tanto de «flatulencia» como de «flauta»: ambas implican aire.
- En chino mandarín, «fàng pì» (放屁) significa tanto «tirarse un pedo» como «¡tonterías!».
- La palabra francesa para un pedador profesional, «pétomane», significa literalmente «maníaco de los pedos».
- El español «pedo» tiene cognados directos en francés (pet), italiano (peto) y portugués (peido), todos del latín «peditum».
Dato curioso
La palabra japonesa para pedo, «onara», proviene del prefijo honorífico «o-» y «nara», una palabra sonora. Pero en japonés formal, el término cortés es «o-narawashi» (おならわし), que viene a significar «el viento honorable». El japonés tiene múltiples niveles de cortesía para las funciones corporales, lo que significa que puedes hablar de flatulencia de forma formal, informal o con una deferencia casi imperial, cada una adecuada para distintos contextos sociales.
Fuentes
- Classen, C. et al. (1994). Aroma: La historia cultural del olfato. Routledge.
- Oxford English Dictionary (2023). Entrada: Fart, v. y n. Oxford University Press.