La onomatopeya del pedo: prrrr, pfff y mucho más
Pocos sonidos inspiran el lenguaje humano tan directamente como ventosear. Las palabras onomatopéyicas — palabras que imitan los sonidos que describen — para la flatulencia existen en prácticamente todos los idiomas conocidos del mundo, y un número notable comparte la misma estructura fonética. Esto no es casualidad: refleja tanto la prevalencia universal del fenómeno como los patrones fundamentales de la imitación sonora humana.
¿Qué es la onomatopeya?
La onomatopeya (también: simbolismo fónico o mimetismo sonoro) describe palabras que imitan el sonido que denotan. Ejemplos clásicos son 'silbar', 'explotar', 'murmurar' o el canto del cuco. Los lingüistas distinguen entre mimetismo sonoro directo (la palabra suena como la cosa) y simbolismo sonoro indirecto (ciertos sonidos desencadenan reacciones asociativas). Las palabras para el pedo a menudo muestran ambas propiedades. En español, 'pedo' viene del latín 'peditum' — del verbo 'pedere' — mientras que 'trompetazo' o 'ventosidad' son formaciones más descriptivas. El inglés 'fart' viene del nórdico antiguo 'freta' y la raíz protoindoeuropea '*perd-'.
Patrones globales: la fonética del pedo
A través de las fronteras lingüísticas, las palabras onomatopéyicas para el pedo muestran similitudes notables. Los patrones fonéticos más comunes son: oclusivas y fricativas labiales (P, B, F — consonantes labiales que imitan un sonido de presión), vibrantes (R, especialmente la 'r' rodada — imitando el movimiento de aleteo), y vocales abiertas (a, o — vocales más profundas y plenas para tonos más graves). En español: 'pedo' (P+vocal), 'trompetazo' (TR+), 'prrr' (onomatopeya directa). En alemán: 'Furz' (F+R), 'Pups' (P+vocal corta). En inglés: 'fart' (F+R+T), 'toot' (T+oo). En japonés: 'pe' (ぺ) o 'puu' (ぷう). La combinación de consonantes F/P + R aparece en un número notablemente alto de idiomas.
Escritura en cómics: BRRRAP, PFFFFFT y más
En el lenguaje del cómic y la animación se han desarrollado convenciones propias para escribir los sonidos de los pedos. Los cómics americanos usan 'BRRRAP', 'TOOT', 'PFFFT' y 'FRRRT'. Los cómics británicos prefieren 'PARP', 'PRRT' y 'WHIFFLE'. Los mangas usan frecuentemente 'ぷっ' (pu) o 'ぷー' (puu). Estas escrituras no son invenciones arbitrarias: siguen los patrones fonéticos de la onomatopeya cotidiana, amplificados por medios visuales (tamaño de fuente, signos de exclamación, 'nubes' visuales). Es interesante notar que las convenciones de los cómics en diferentes idiomas a menudo eligen consonantes similares — incluso cuando los significados de las palabras subyacentes son completamente diferentes.
Etimología: ¿de dónde viene 'pedo'?
La palabra española 'pedo' deriva del latín clásico 'peditum', participio pasado del verbo 'pedere' (ventosear). Esta raíz latina a su vez se remonta a la raíz protoindoeuropea '*perd-' — una de las formas de palabras más antiguas reconstruidas que designa una función corporal. Esta raíz es reconocible en muchos idiomas europeos: nórdico antiguo 'freta', inglés 'fart', griego 'perdesthai', eslavo antiguo 'prĭdeti'. El español tiene así una de las palabras más longevas del vocabulario corporal europeo, directamente heredada del latín clásico sin apenas transformación.
¿Sabías que?
- La raíz protoindoeuropea '*perd-' (ventosear) tiene más de 5.000 años y es rastreable en casi todos los idiomas europeos.
- Las oclusivas labiales P y B y la vibrante R aparecen globalmente en palabras onomatopéyicas para el pedo — porque se asemejan acústicamente al sonido.
- En los idiomas de los cómics existen convenciones internacionales para escribir los sonidos del pedo: BRRRAP, PARP, PFFFT.
- En un experimento lingüístico, más del 70% de los participantes de culturas lingüísticas diferentes inventó palabras con una consonante labial para describir un 'pedo pequeño y silencioso'.
Dato curioso
En un experimento lingüístico en la Universidad de Edimburgo, participantes de culturas lingüísticas completamente diferentes (entre ellos japonés, árabe, yoruba y alemán) fueron invitados a inventar espontáneamente una palabra para un 'pedo pequeño y silencioso'. Más del 70% usó palabras con una consonante labial (P, B, F) al principio — significativamente más de lo que se esperaría por azar. La fonética del pedo parece ser universal.
Fuentes
- Hinton, L. et al. (2006). Sound Symbolism. Cambridge University Press.
- Kluge, F. (2011). Etymologisches Wörterbuch der deutschen Sprache. De Gruyter.
- Nuckolls, J.B. (1999). The case for sound symbolism. Annual Review of Anthropology, 28, 225–252.
- Bloomfield, L. (1933). Language. Holt, Rinehart and Winston.