Cómo los científicos miden los gases intestinales
Medir los gases intestinales no es una tarea trivial — se forman en lo profundo del cuerpo, varían de minuto a minuto y su composición es compleja. Sin embargo, la ciencia ha desarrollado métodos notables para hacer exactamente eso. Desde la clásica recolección de gases flatulentos con catéteres rectales hasta sensores en cápsulas electrónicas que nadan a través del intestino: la tecnología para la medición intestinal es fascinante — y tiene importantes aplicaciones médicas.
Métodos clásicos: catéteres rectales y bolsas de gas
El método clásico de investigación de gases flatulentos es tan incómodo como clínico: los sujetos reciben un catéter rectal conectado en el otro extremo a una bolsa colectora de gas. Todos los gases emitidos se recogen, miden y luego se analizan por cromatografía de gases. Este método proporciona datos muy precisos sobre la composición de los gases — pero obviamente es impracticable para la vida cotidiana. Gran parte del conocimiento científico fundamental sobre los gases intestinales proviene de estudios del investigador Michael Levitt en la Universidad de Minnesota.
Pruebas de aliento: medición indirecta de gas
Un método más elegante es la prueba de aliento. El hidrógeno y el metano producidos en el colon por bacterias se absorben parcialmente en la sangre y se exhalan a través de los pulmones. Una simple prueba de aliento puede medir indirectamente la producción de gas en el intestino. La prueba de aliento de lactulosa y la prueba de aliento de lactosa se utilizan clínicamente para diagnosticar intolerancia a la lactosa, sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado (SIBO) y malabsorción de fructosa.
El futuro: la cápsula endoscópica inteligente
El área de investigación actual más emocionante es la píldora electrónica: una cápsula ingerible con un sensor de gas incorporado que recorre todo el tracto digestivo y transmite mediciones de gas en tiempo real. Investigadores de la RMIT University en Melbourne desarrollaron dicha cápsula con sensores para hidrógeno, CO₂ y oxígeno, así como sensores de presión y temperatura. La cápsula transmite sus datos vía Bluetooth a un receptor externo.
Por qué la medición del gas importa médicamente
Comprender la producción de gas intestinal es médicamente relevante para: diagnosticar trastornos de malabsorción; monitorear la salud intestinal en pacientes después de quimioterapia o terapia antibiótica; desarrollar nuevos probióticos; investigar la conexión entre el microbioma y condiciones como diabetes tipo 2, obesidad y cáncer colorrectal. En la investigación nutricional, las mediciones de gas se utilizan para comparar la fermentabilidad de diferentes fibras dietéticas.
¿Sabías que?
- Michael Levitt en la Universidad de Minnesota es considerado el pionero de la flatología moderna.
- La cápsula intestinal inteligente de la RMIT University es más pequeña que una cápsula médica normal y envía datos en tiempo real desde el interior del intestino.
- Las pruebas de aliento para diagnosticar la intolerancia a la lactosa usan el principio de que el gas intestinal se absorbe en la sangre y se exhala por los pulmones.
- Los gases intestinales consisten en más del 99% de gases inodoros — el olor proviene exclusivamente de trazas de compuestos sulfurosos.
Dato curioso
El gastroenterólogo australiano Peter Gibson — el mismo investigador que desarrolló la dieta Low-FODMAP — ha pasado su carrera alimentando personas con ciertos alimentos en estudios controlados y luego recogiendo y analizando sus gases flatulentos. Su laboratorio es considerado uno de los más productivos del mundo en este campo.
Fuentes
- Levitt, M.D. (1969). Production and excretion of hydrogen gas in man. New England Journal of Medicine, 281(3), 122–127.
- Kalantar-Zadeh, K. et al. (2018). A human pilot trial of ingestible electronic capsules. Nature Electronics, 1(1), 79–87.
- Pimentel, M. et al. (2020). ACG Clinical Guideline: Small Intestinal Bacterial Overgrowth. American Journal of Gastroenterology, 115(2), 165–178.