Pedos y yoga: cómo las posturas liberan los gases atrapados
El yoga se usa desde hace miles de años para calmar el sistema digestivo, y algunas posturas son tan eficaces moviendo los gases atrapados que una se llama literalmente la postura liberadora de vientos. Esta es la ciencia detrás de por qué desenrollar la esterilla puede relajar el intestino.
La ciencia del yoga y la digestión
Los gases intestinales se vuelven molestos sobre todo cuando se estancan, y el yoga actúa ayudándolos a seguir moviéndose. Las torsiones suaves, las flexiones hacia delante y la compresión abdominal amasan literalmente el colon, favoreciendo la peristalsis, esas contracciones musculares en forma de onda que empujan el contenido hacia la salida. La respiración lenta y diafragmática también estimula el nervio vago y lleva al cuerpo al estado parasimpático de descanso y digestión en el que el intestino está más activo. El estrés hace lo contrario: ralentiza el tránsito y aumenta la sensibilidad, de modo que la misma cantidad de gas resulta más dolorosa. Al combinar movimiento y relajación, una sesión de yoga aborda los vientos atrapados desde ambos frentes, empujando mecánicamente las burbujas y calmando a la vez el sistema nervioso que gobierna la hinchazón. Por eso muchas personas notan que expulsan gases durante o poco después de la práctica y se sienten más ligeras.
Pavanamuktasana: la postura liberadora de vientos
La postura digestiva más famosa es Pavanamuktasana, del sánscrito pavana, que significa viento, y mukta, que significa liberación o libertad. Tumbado boca arriba, se llevan una o ambas rodillas hacia el pecho y se abrazan, presionando suavemente los muslos contra el abdomen. Esta compresión aumenta en secuencia la presión sobre el colon ascendente, transverso y descendente, ayudando a exprimir las bolsas de gas atrapado hacia el recto. Quienes practican suelen mecerse ligeramente de lado a lado o mantener la postura durante varias respiraciones lentas para profundizar el efecto. Como el nombre declara abiertamente su propósito, la postura es un raro ejemplo de práctica tradicional cuyo beneficio figura ya en el título. Los gastroenterólogos modernos recomiendan a veces una maniobra similar, rodillas al pecho, a pacientes con hinchazón postoperatoria o funcional.
Otras posturas que ayudan
Pavanamuktasana no es la única forma amiga de los gases. La postura del niño pliega el torso sobre los muslos y aplica una presión amplia y reconfortante sobre todo el abdomen. Las torsiones de columna, sentadas o tumbadas, escurren el intestino como una toalla, primero comprimiendo y luego soltando para atraer sangre fresca y movimiento por el tubo digestivo. Gato-vaca flexiona y extiende la columna en un ritmo que masajea los órganos digestivos, mientras que la profunda flexión de cadera de la sentadilla, o Malasana, endereza el ángulo anorrectal y facilita la salida de gases y heces. La postura del bebé feliz y un perro boca abajo con apoyo también ayudan al combinar apertura de cadera con una suave inversión. Encadenados una vez que la comida se ha asentado, estos movimientos forman una rutina eficaz y sin fármacos para cualquiera propenso a la hinchazón o a la digestión lenta.
Por qué tirarse pedos en clase es normal
Expulsar gases durante el yoga es tan común que los profesores con experiencia apenas parpadean. El estiramiento profundo relaja la pared abdominal y el suelo pélvico, justo los músculos que la gente contrae de forma inconsciente para retener los vientos, así que soltarlos deja salir el gas de manera natural. Las posiciones invertidas y plegadas también desplazan el intestino y cambian la presión interna, empujando a moverse a las burbujas atrapadas. Lejos de ser señal de poco control, una liberación audible suele ser prueba de que la práctica funciona exactamente como se pretende. La etiqueta en la mayoría de los estudios es sencilla y amable: no comentar nada, seguir respirando y continuar. Reprimir los gases tensándose puede provocar calambres y socavar la relajación que la sesión busca crear, así que lo más saludable es dejar que el cuerpo haga lo que las posturas están discretamente diseñadas para favorecer.
¿Sabías que...?
- Pavanamuktasana significa literalmente postura liberadora de vientos, una de las pocas posturas de yoga nombradas por su efecto digestivo.
- La respiración diafragmática activa el nervio vago y pone al intestino en su modo de descanso y digestión más activo.
- La sentadilla profunda Malasana endereza el ángulo anorrectal, el mismo principio de los taburetes para el inodoro.
- Las torsiones suaves pueden mover mecánicamente los gases por el colon en la dirección de la peristalsis natural.
Dato curioso
Algunos profesores de yoga advierten en broma a los principiantes de que una clase llena de flexiones hacia delante y abrazos de rodillas es el único entorno social donde un pedo se gana un gesto de aprobación en lugar de una ceja levantada.
Fuentes
- Iyengar, B.K.S., Light on Yoga, Schocken Books, 1966
- Lacy, B.E. et al., Management of Chronic Abdominal Distension and Bloating, Clinical Gastroenterology and Hepatology, 2021
- Kavuri, V. et al., Irritable Bowel Syndrome: Yoga as Remedial Therapy, Evidence-Based Complementary and Alternative Medicine, 2015