Gastroparesia y gases: cuando el estómago se vacía demasiado despacio
La gastroparesia es un trastorno en el que el estómago vacía su contenido mucho más despacio de lo que debería, aunque nada obstruya físicamente la salida. Como la comida se estanca y fermenta, el resultado suele ser hinchazón persistente, eructos y flatulencia.
¿Qué es la gastroparesia?
Gastroparesia significa literalmente «parálisis del estómago». En una persona sana, la pared muscular del estómago se contrae en ondas coordinadas que trituran los alimentos en partículas pequeñas y los empujan hacia el intestino delgado en pocas horas. En la gastroparesia estas contracciones son débiles, desorganizadas o demasiado infrecuentes, de modo que la comida permanece en el estómago mucho más tiempo del normal, pese a no haber ninguna obstrucción física. El trastorno suele deberse a un daño en el nervio vago o en las células marcapasos del estómago, las células intersticiales de Cajal, que marcan el ritmo de la digestión. Los síntomas típicos incluyen saciedad precoz, náuseas, vómitos de comida sin digerir, dolor abdominal e hinchazón marcada. Como el retraso del vaciado es medible, la gastroparesia es un verdadero trastorno de la motilidad y no simplemente un «metabolismo lento»; puede ir de leve e intermitente a gravemente incapacitante.
Por qué causa gases e hinchazón
Cuando una comida se estanca en un estómago que no quiere vaciarse, se convierte en una olla de cocción lenta para las bacterias intestinales. Los hidratos de carbono y las fibras que normalmente pasarían con rapidez al intestino se quedan fermentando, y esa fermentación libera hidrógeno, dióxido de carbono y otros gases. El estómago distendido y perezoso también expulsa mal el aire tragado, que se acumula y se libera en forma de eructos. Y lo más importante: el vaciado retardado favorece el sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado (SIBO); bacterias que deberían ser escasas en el tramo superior se multiplican y producen todavía más gas con cada comida. La combinación de aire atrapado, comida en fermentación y sobrecrecimiento bacteriano explica por qué las personas con gastroparesia refieren hinchazón persistente, distensión, flatulencia maloliente y una sensación de presión que puede durar horas tras una comida incluso modesta.
Diagnóstico y causas frecuentes
La prueba de referencia para la gastroparesia es la gammagrafía de vaciado gástrico: la persona come un alimento con una pequeña cantidad de trazador radiactivo y un escáner mide cuánto queda en el estómago al cabo de cuatro horas. También se usan cápsulas inalámbricas de motilidad y pruebas de aliento, y puede añadirse un test de aliento con hidrógeno para comprobar el sobrecrecimiento bacteriano que tan a menudo la acompaña. La causa identificable más común es la diabetes: una glucemia crónicamente alta daña el nervio vago, y la gastroparesia diabética es una complicación bien reconocida. Otros desencadenantes son las cirugías que lesionan el nervio vago, las infecciones víricas, las enfermedades del tejido conjuntivo y neurológicas, y ciertos medicamentos, sobre todo los opioides y los cada vez más populares agonistas del receptor GLP-1 usados para la diabetes y la pérdida de peso. En muchos pacientes, sin embargo, nunca se halla una causa y el cuadro se etiqueta como idiopático.
Cómo manejar los gases y la enfermedad
Como en la gastroparesia los gases son consecuencia del vaciado lento, el alivio más eficaz procede de ayudar al estómago a vaciarse. La estrategia dietética es la base: comidas pequeñas y frecuentes, bajas en grasa y en fibra insoluble, salen antes del estómago, y triturar o hacer puré los alimentos reduce el tamaño de las partículas que el estómago debilitado debe procesar. Conviene evitar las bebidas con gas, que añaden aire tragado. Los procinéticos como la metoclopramida o la eritromicina pueden reforzar las contracciones gástricas, mientras que tratar un SIBO coexistente con antibióticos dirigidos suele reducir mucho la hinchazón y la flatulencia. En las personas con diabetes, un control estricto de la glucemia mejora el vaciado y frena el daño nervioso. Revisar los fármacos que enlentecen el intestino, mantenerse erguido tras las comidas y caminar suavemente ayudan a movilizar los gases. Los casos graves y resistentes pueden valorarse para estimulación eléctrica gástrica.
¿Sabías que...?
- Normalmente el estómago vacía cerca de la mitad de una comida sólida en 90 minutos; en la gastroparesia esto puede tardar muchas horas.
- La diabetes es la causa identificable más frecuente de gastroparesia, por el daño al nervio vago.
- La comida sin digerir que queda en el estómago puede endurecerse formando una masa sólida llamada bezoar.
- La gastroparesia afecta a las mujeres con más frecuencia que a los hombres, por motivos que aún no se comprenden del todo.
Dato curioso
Algunos fármacos adelgazantes basados en GLP-1 funcionan en parte al ralentizar deliberadamente el vaciado del estómago para mantenerte saciado más tiempo: en esencia, una versión leve e intencionada del mismo mecanismo que hace tan incómoda la gastroparesia.
Fuentes
- Camilleri M et al., «Gastroparesis», Nature Reviews Disease Primers, 2018
- Grover M, Farrugia G, Stanghellini V, «Gastroparesis: a turning point in understanding and treatment», Gut, 2019
- American College of Gastroenterology, «Clinical Guideline: Management of Gastroparesis», 2022